75 ANSIEDAD  

     Un enemigo insidioso que no mata pero roba la ilusión de vivir

  1. No deja vivir con sosiego
  2. Provoca angustia, desazón, inquietud, zozobra, incertidumbre, miedo
  3. Resulta incordiosa para los que te rodean
  4. Conduce a comportamientos de los que luego te arrepientes
  5. Te acompleja y te hace alejarte de los demás.

 

Pero, ¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es la respuesta  de los seres humanos (y también de los animales) cuando el cerebro siente o presiente algún peligro que pone en riesgo nuestro equilibrio, nuestro bienestar, incluso nuestra vida; Peligro que no siempre es real y que en muchas ocasiones se trata de una imaginación nuestra.

 Ocurre, que si nuestro cerebro interpreta como peligroso, algo que  la mayoría de las veces es inofensivo  o irreal, envía igualmente mensajes que inducen a la ANSIEDAD, como si se tratara de un peligro real.

                         De alguna forma la ANSIEDAD se parece a lo que ocurre con el estrés  (ese mecanismo que se genera en nuestra mente para adaptarnos a un ritmo de vida acelerado)

                                                                            Al referirnos al estrés hay  que distinguir entre el  estrés adaptógeno, al que podemos llamarle bueno, del estrés patológico, el que cuando abusamos de él, cuando estiramos demasiado la goma, ésta se debilita y se rompe pudiendo ser el desencadenante, la antesala de una ANSIEDAD  patológica.…..

                                     Así mismo se dan dos tipos de ANSIEDAD: La ANSIEDAD buena, valdría decir defensora o protectora, como respuesta a peligros reales;  y la ANSIEDAD  falsa, enganchada, encapsulada  o negativa, que responde a miedos ficticios que solo están en nuestra imaginación.         La primera es necesaria porque nos moviliza e impulsa a buscar una solución, mientras que la ANSIEDAD negativa, enfermiza,  nos bloquea y nos impide disfrutar de las cosas buenas de la vida.                                                                                                                     Tanto si el peligro es real como si es imaginario, el cerebro va a repetir esa misma respuesta una y otra vez ante el mismo estímulo. Puede valer el ejemplo de aquella canción o aquel aroma que nos transportan a un tiempo pasado y nos traen no solamente el recuerdo sino también las sensaciones que se produjeron en aquella situación.

                                                                   La ANSIEDAD  funciona de parecida manera, se queda “enganchada” activándose cada vez que el cerebro recuerda una mala escena del pasado..

                                                                                    La ANSIEDAD  provoca de forma inmediata síntomas en nuestro sistema nervioso que se traducen en tensión, estrés y agarrotamiento sobre nuestros músculos para ponernos a salvo;  Sudoración, taquicardia, palpitaciones, nudo en el estómago, falta de aire, la cabeza que se embota,… son algunos de los signos que acompañan casi siempre a la ANSIEDAD.

                         Así pues la ANSIEDAD que se origina para hacer frente a un peligro real, es salvadora, es natural,  pero  LA ANSIEDAD  provocada por un peligro irreal, imaginario,  puede llegar a ser enfermiza y muy castigadora.

                                                                     Cuando la ANSIEDAD “ha hecho presa de su víctima ” y se cronifica pueden aparecer situaciones banales, cotidianas y habituales que disparen el miedo, la angustia, inseguridad, estrés como reacción al recuerdo de situaciones pasadas que nos dejaron una impronta muy traumática; (miedo a ir a una tienda, miedo a pasear por la ciudad, miedo a salir de casa, miedo a subir a un ascensor, miedo a encontrarnos con aquella persona, pánico a hablar en publico, etc.).

Sabíais que el éxito, es un gran mentiroso, un gran tramposo; Ya imagino que algunos estaréis pensando…. pues a mí no me importaría alcanzarlo por una temporada.

                                                                  Los que alcanzan el éxito en cualquier campo, viven a partir de entonces esclavos de él y entran en un círculo, en un bucle en el que no les pueden faltar continuas emociones, gratificaciones, aplausos y protagonismo, y cuando les llegan a faltar caen estrepitosa y penosamente en un desequilibrio y estrés mental que les hunde en una tremenda ANSIEDAD.

                                                                                                                                                           ¿Cómo se manifiesta la ansiedad?

 La ansiedad mala o enfermiza se produce porque a través de tus pensamientos obnubilados, incoherentes, o marcados por atemorizantes y antiguos recuerdos se ve o más bien se imagina un peligro que no existe. Por muy seguro que sea el ascensor, si piensas que se va a caer, y tu cerebro interpreta que tu pensamiento es cierto, inmediatamente enviará síntomas de ANSIEDAD,  y la conducta será de angustia,  huida o evitación.

                                               A partir de aquí lo primero que se debe hacer es reflexionar y valorar si los pensamientos o las sensaciones que se repiten sin motivo real corresponden a algún grado de ANSIEDAD   (mejor con ayuda)

   Veamos de qué diferentes maneras se manifiesta la ANSIEDAD


Huida/evitación:

                                 Respuestas físicas y psicológicas: Palpitaciones, aceleración de pulso, sudoración, temblores, sensación de ahogo, falta de aliento, zozobra, sensación de atragantamiento, opresión o molestar torácico, nauseas o molestias abdominales, inestabilidad, mareo o desmayo, sensación de estar separado de ti mismo, sensación de embotamiento, falta de concentración, mente en blanco, aturdimiento respecto al entorno, irritabilidad sin motivo, tensión muscular sin motivo, dificultad para conciliar el sueño, sensación de no descanso por la mañana, inquietud o impaciencia frecuentes, fatiga fácil y sin motivo, sensación de entumecimiento o de hormigueo, escalofríos o sofocos.

 

Sensación de pérdida de control:

                                                               Miedo a perder el control o a volverte loco, hacerte daño a ti mismo o a los demás en un arrebato incontrolable, comer compulsivamente.

 

Miedos:

               Miedo a sufrir un infarto, a morir tú o algún ser querido, que ocurra alguna desgracia, a estar solo o con demasiadas personas, a atragantarte, a respirar poco, a estar en sitios muy grandes o muy pequeños; Miedo a viajar, miedo a determinados objetos, a personas determinadas o a situaciones específicas; Miedo a animales, a las inyecciones, a la sangre;  Miedo  a perder la cabeza, preocupaciones irracionales por cosas de la vida; En fin miedo a cualquier situación, persona, suceso, animal o cosa que por sí mismas no sean causa real ni suficiente de temor.

 

Pensamientos repetitivos:

                                          Imaginaciones, películas que pasan por la cabeza y no se pueden evitar: Lavarse las manos continuamente, puesta en orden de objetos, comprobar constantemente si algo está donde estaba. Acciones repetitivas: rezar de determinada manera, contar o sumar inevitablemente matrículas de automóviles

 La característica principal de la ANSIEDAD es que, poco a poco, se generaliza y cada vez hay más cosas que producen ansiedad.


                El estrés, las prisas, el consumo sin control, ese afán de poseer, de aparentar, de buscar la felicidad  allí donde no está, tiene a menudo un alto precio, y se llama ANSIEDAD.

                                                                              

                                           Los instintos negativos de huida, los falsos miedos y todo lo que alimenta la ANSIEDAD, una vez enganchados en nuestro mente y en nuestro corazón, resulta muy difícil eliminarlos por nuestra cuenta, salvo que caigamos en una grave enfermedad y consigamos salir de ella; El precio es alto pero…en estos casos, aunque no siempre, suele producirse el milagro de la reconversión.                     

                                                       Mi experiencia me ha enseñado que para erradicar una ANSIEDAD  ENGANCHADA, se hace necesario pasar por un ttt. integral e integrativo bien dirigido, que pasa por  3 condicionantes:

                                             El 1º: tener o buscar y encontrar un estímulo, un objetivo o proyecto estimulante, algo por lo que ilusionarse o por lo que luchar (familia, hijos, hobbies, entretenimientos, etc)

                                     En 2º lugar la ayuda de un buen consejero, un psicólogo o en casos más graves un psiquíatra.

                                                                                     Y por último y no menos importante:  un ttt paliativo de apoyo por vía oral que deberá recomendar el profesional en cada caso.

 Los medicamentos clásicos: Tranquilizantes, antidepresivos ansiolíticos, somníferos, neurolépticos, etc.   son siempre soluciones de urgencia que bajo prescripción médica resultan posiblemente una primera solución rápida  para paliar los síntomas de la ANSIEDAD pero sin olvidar que a cambio de camuflar la sintomatología, que en primera instancia a veces se hace necesario, estos fármacos tienen algunas contraindicaciones que el médico o farmacéutico sabrá referir y explicar  

                  Como alternativa  a esos tratamientos clásicos existen los que sin efectos secundarios ni contraindicaciones han demostrado en el tiempo ser muy eficaces como es el que hoy os voy  recomendar.


 3 remedios comprobados, sin efectos secundarios ni contraindicaciones ni incompatibilidades con otros tratamientos en curso para los que padezcáis desajustes ligados a la ANSIEDAD como puedan ser:  hiperexcitabilidad, estrés nerviosismo, emotividad o trastornos del sueño.

 

L 72 gotas  (homeopatía)– 30 gotas en un poco de agua 3 veces al día, fuera de comidas, dejando 1 minuto en la boca antes de tragar.

SEDATIF comprimidos (homeopatía) 2 comprimidos unos minutos antes de las 3 comidas dejando disolver bajo la lengua.

OPTIM SERÉNITI (2 plantas, ashwagandha y rodiola) 2 perlas en ayunas tragadas con la ayuda de con un poco de agua

Os ayudarán a sobrellevar cualquier clase de ANSIEDAD hasta encontrar la raiz y combatirla eficaz y definitivamente

 ¡!! Que bien transcurre la existencia cuando tenemos Paz, ilusiones, buen humor, pero ¡!Ay!! como me decía una amiga hace tiempo ¡Que majos somos y qué contentos estamos cuando nos encontramos bien y todo va viento en popa.


 En algunos sitios de Asia, para capturar ciertas variedades de monos, utilizan una trampa muy curiosa y a la vez simple.   Colocan una caja de madera atada a un árbol;   A la caja le han practicado un orificio circular que permite que pase justamente la mano del mono estirada hasta el interior de la caja.                                                                                                                   Dentro de la caja se pone alguna comida que para el mono resulte atractiva, exquisita y entonces lo único que hay que hacer es esperar;                                                                                                                Al cabo de un tiempo aparece un mono que empieza primero a explorar el lugar, para luego poco a poco introducir su mano por el orificio y agarrar el manjar que está dentro de la caja; con el puño cerrado para que no se le escape su festín, intenta sacar la mano del orificio, pero ahora, al estar la mano cerrada con la comida dentro, no puede sacarla;  En ese momento salen de su escondite los cazadores y con facilidad atrapan al mono.

          No os aferréis a muchas cosas, ideas o creencias que os esclavizan que os hacen caer en trampas como a los monos de la historia que os he contado, porque nunca seréis libres y sí prisioneros.                                                                                                                     Somos tan frágiles, tan volubles, tan maleables los humanos, que con excesiva facilidad se apoderan de nosotros, la incertidumbre, es estrés, los miedos, los deseos, y los caprichos, avivados por ese monstruo del consumo, del tener, del placer momentáneo y que en tantos casos acaban cobrándose un alto precio desembocando en la ANSIEDAD..

                                                          El Dr. Mario Alonso Puig, reconocido y prestigioso médico, cirujano, filósofo y psicólogo nato, cuya filosofía de vida comparto en gran manera expresa y afirma: Ante los profundos cambios que se están produciendo y la enorme vorágine  en la que vivimos, los cuadros de ANSIEDAD no paran de aumentar en todo el mundo.                                                                                                                 Un estado de ANSIEDAD, asevera, se genera de una forma muy simple:  Basta imaginarse, que en el futuro van a aparecer una serie de problemas;  Esto nos obnubila, nos angustia; y nos asalta la gran incertidumbre de… si seremos capaces de resolverlos y si lo haremos con éxito.

                                                                    El Dr. Mario Alonso Puig, describe la ANSIEDAD, como un estado de inquietud curioso y hasta absurdo, porque… empezamos a sufrir en el presente por algo que no sabemos que vaya siquiera a ocurrir en el futuro. 

                El gran filósofo y matemático francés del siglo XVII, René Descartes escribió una carta al final de su vida en la que llamaba la atención un comentario muy singular:  “Mi vida, dice, estuvo llena de desgracias, muchas de las cuales, jamás sucedieron”. 

                                                                                          Un gran remedio para los que estéis a  tiempo: En cuanto reconozcáis los primeros síntomas de ANSIEDAD, dejar atrás cualquier cosa que os esclavice, que no os deje volar,

                                                 ” No olvidéis que..      “Un mal hábito entra en vuestra cabeza como un huésped gorrón y oportunista, se une a la familia y finalmente se hace con el control






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