Mi madre falleció a los 59 años por una enfermedad renal y una complicación cardiaca y mi padre, a los 3 años con 65, olvió a contraer matrimonio con una estupenda mujer que le acompaño hasta su muerte, 18 años, durante los que fueron bastante felices.
Ella lla lo quiso tanto que al poco tiempo de morir entró en una depresión que se continuó con una demencia senil para desembocar en un ALZHEIMER.
Era
mi madrastra, pero se portó tan bien con mi padre y con el recuerdo de mi madre
que mereció el afecto y el respeto de mi hermano y mío. Al principio, pensé en llevarla a vivir
conmigo pero luego comprendí que que en su estado iba a estar tan feliz y mejor atendida en una residencia. así que la
ingresé en la residencia de
Cuando cogidos del brazo o de la
mano, ella y yo por los pasillos de la residencia de
En otra
ocasión, entramos mi mujer y yo con ella en la capilla de la residencia y ella,
se llamaba Conchita, mirando al crucifijo, nos dijo: ¡Cómo le han puesto a ese pobre, seguro que
han sido los del pueblo! Sin saber lo que decía, tenía razón.
Lo cierto es que hoy un porcentaje alto de personas a partir de cierta edad y a veces no muy mayores, padecen esta enfermedad a la que desde nuestra consciencia, tememos.
Los pequeños despistes, los olvidos normales son parte del proceso de envejecimiento, incluso del día a día de cualquier persona que va cumpliendo años. La mayoría de nosotros hemos experimentado alguna vez olvido de nombres, citas o lugares, pero nada tienen que ver con la tan temida enfermedad del Alzheimer o la demencia senil.
La enfermedad del Alzheimer es la forma más común de demencia; Alrededor del 60 % de todos los pacientes con demencia la padecen. Se trata de un trastorno grave, degenerativo, producido por la pérdida gradual de neuronas cerebrales, cuya causa todavía no es bien conocida. Es una enfermedad que muy rara vez se ceba en los jóvenes, ocasional en las personas de mediana edad y más frecuente a medida que se cumplen años.
El ALZHEIMER provoca la pérdida de la memoria llegando incluso a
eliminarla por completo.
Aunque cada día se sabe más sobre este deterioro cognitivo, se desconoce
qué es exactamente lo que lo causa. El envejecimiento del cerebro no se produce
por igual en todos los afectados;
Sabemos que hay factores genéticos, ambientales y sociales que parecen
influir en el desarrollo de la demencia pero no actúan por igual en todas las
personas. Lo que sí se ha podido comprobar es que una forma de retrasarla es
actuando desde el primer momento en el que se aprecien los primeros avisos de
la enfermedad.
Síntomas para identificar el posible inicio de
una ALZHEIMER
No existe un patrón único en la forma en que aparece la enfermedad; En ocasiones puede no notarse nada hasta que ésta ya se ha instalado y ha evolucionado. Los síntomas que pueden hacer pensar en la presencia de este deterioro son:
1.- Pérdida de memoria. Se inicia con olvidos frecuentes de cosas que se acaban
de hacer (No saben que han comido o si han cerrado la puerta de la casa con
llave) El paciente suele ser consciente de estos olvidos, aunque a veces trata
de disimularlos.
2.- Dificultades para realizar tareas
habituales. Tienen problemas para
el manejo de los electrodomésticos comunes.
Van a comprar y olvidan cosas o compran aquellas que no necesitan.
3.- Problemas con el lenguaje. Empiezan a tener
dificultades para encontrar las palabras correctas con las que expresar cosas
habituales; Y así se refieren al armario como: “El lugar donde se guardan los
trajes” por ejemplo.
4.- Desorientación en tiempo y espacio. Es normal que
los pacientes que están asomándose a un ALZHEIMER, olviden el día en el que
viven y no sepan donde se encuentran.
Pueden llegar a perderse recorriendo trayectos muy simples.
5.- Disminución del juicio para llevar a cabo
tareas simples. En ocasiones toman decisiones incorrectas
sobre la ropa que deben ponerse, en función del tiempo que hace. Frecuentemente, así mismo, les cuesta saber
qué cantidad de dinero deben pagar después de hacer una compra sencilla y
habitual.
6.- Problemas con el pensamiento abstracto. Dificultad para
hacer cálculos o para reconocer la utilidad del proceso matemático.
7.- Descolocan las cosas. Al inicio de la
enfermedad los pacientes de ALZHEIMER suelen colocar las cosas en sitios
disparatados, como el billetero dentro de una cazuela o los zapatos dentro de
la lavadora.
8.- Cambios de humor o comportamiento. Son frecuentes los cambios de humor sin aparente motivo y sin
desencadenantes externos.
9.- Cambios de personalidad. Al inicio de la enfermedad suelen mostrarse como personas
desconfiadas, dependientes o hurañas.
10.- Pérdida de la iniciativa. Esto implica que son incapaces de tomar iniciativas para llevar su casa, hacer las cuentas u organizar sus vidas.
Hace ya unos
años que rellené y mandé por correo certificado los impresos para pedir una
prórroga de vida, a ver si puedo vivir otros 100 años más porque me quedan
muchas cosas por hacer, pero ya ha
pasado mucho tiempo y no me han contestado;
Así que me temo que no hay prórroga y debo aprovechar bien los años que
me quiera prestar esta vida.
Algunas personas en ese tramo final de su
existencia sufren una avería en su ordenador central, pierden en poco tiempo la
consciencia y la memoria y entran en lo que para ellos puede ser un dulce
puente, que les evita (suponemos) el sufrimiento del paso a la otra vida. EL ALZHEIMER.
LOS FACTORES DE RIESGO predisponentes al ALZHEIMER.
Así que tomad buena nota todos los que
ya habéis cumplido unos cuantos años pero sobre todo los que conocéis
antecedentes familiares, Ya sabéis algún
abuelo, algún tío o más todavía si lo han padecido el padre o la madre.
Existen una serie de factores que sabemos que pueden predisponer a contraer esta degeneración neuronal, EL ALZHEIMER, con mayor facilidad.
La
edad. – las personas mayores de 65 años tienen un 10 % de
riesgo de padecer la enfermedad, riesgo que se eleva a más del 50 % a partir de
los 85 años.
Los
antecedentes familiares. – Es conveniente consultar al especialista si existen
en la familia tres o más miembros que la hayan padecido.
La
educación.- Una manera de protegerse frente a esta enfermedad, EL
ALZHEIMER, es mantener activo nuestro cerebro: Leyendo, jugando, memorizando,
entrenando los reflejos. Estudiar a cualquier edad es la forma más contundente
de prevenir su aparición.
Pesticidas,
fertilizantes y disolventes.- Se han relacionado estas sustancias químicas con el
desarrollo de la enfermedad del ALZHEIMER aun que se desconoce el mecanismo por
el que actúan. La misma posible culpa se
les imputa a los aditivos alimenticios.
Patologías
vasculares.- Hipertensión, tabaquismo, diabetes mellitus,
fibrilación auricular o hipercolesterolemia, son alteraciones que aumentan el
riesgo de desarrollar demencia senil y ALZHEIMER.
Consejos
y recomendaciones muy útiles sobre todo para las familias o cuidadores de
enfermos de ALZHEIMER.
Convivir con un enfermo de ALZHEIMER no es una tarea fácil. Sus
problemas acaban siendo los problemas de todos.
Un cambio en el comportamiento de los familiares y/o cuidadores, así
como algunos consejos, pueden hacer más fácil la vida de y con las personas
afectadas de ALZHEIMER.
v
Procurar que no se produzcan cambios físicos en el
entorno de la persona. De esta manera, podremos facilitar su reconocimiento y
adaptación.
v
Con frecuencia los pacientes no tienen la sensación de
hambre y sed. Hay que asegurarse de que beban líquidos abundantemente y que
coman de forma adecuada.
v
En la medida de lo posible, debe fomentarse el
autocuidado y la independencia del enfermo.
v
Es preciso desarrollar a diario las relaciones
sociales y familiares.
v
Es imprescindible que el paciente realice diariamente
actividad física que le permita su movilidad.
Los masajes y la activación muscular constituyen una buena alternativa
en aquellos casos en que se encuentran impedidos.
v
Realizar actividades y ejercicios de coordinación
viso-manual, así como actividades de estimulación cognitiva, ayudará a retrasar
la enfermedad.
v
Las ayudas físicas como el empleo de notas escritas,
listas, relojes o campanillas para las puertas de salida, facilitarán el
funcionamiento diario. En los casos más
avanzados, son de gran ayuda sillas de ruedas, camas articuladas o ayuda a
domicilio.
v
Las medidas de seguridad como alfombras en la bañera,
barras en la pared o soportes cerca de la taza del baño son medidas que
conviene tener previstas.
v
Se hace imprescindible el apoyo emocional tanto al
paciente como a menudo a sus cuidadores.
v
Hay que asegurarse de que el paciente tome
regularmente todos los medicamentos que se le prescriben.
v
Es importante disponer de un estudio actualizado del
paciente en el que se refleje claramente el ttt. que debe seguir, pautas de
higiene, antecedentes o cualquier otro dato de interés que deban conocer los
cuidadores que se incorporen de nuevas;
Y en todo caso observar y estar atentos al principio a la forma y
puntualidad con que lo lleven al menos hasta que cojan el ritmo. Esto lo digo porque se han dado muchos casos
de displicencia, falta de interés o incluso desatención, lo que puede llevar a
accidentes muy desagradables.
De los últimos estudios e investigaciones llevadas a cabo por especialistas en enfermedades cognitivas, y de un equipo de medicos jubilados interesados en esta enfermedad del alzehimer se ha desprendido un hallzgo de interés sobre todo para las personas jóvenes o de mediana edad que tengan predisposición genética a este trastorno del alzehimer.
Se trata de una higiene de prevención para evitar o retrasar este envegecimiento prematuro consumiendo habitualmente el, según los investigadores, los nutrientes que necesita nuesstro cerebro para conservar su textura y vitalidad durante más tiempo.
Este nutriente cerebral es el aceite y las grasas vegetales: Aceite de oliva extra de primera presión, huevos bioloógicos, aguacate, semilas, frutos secos y algo sorprendente pero que lo han puesto en esa lista de alimentos para conservar el cerebro en forma, el tocino fresco de cerdos criados en libertad;(cocido o asado )
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